domingo, 30 de noviembre de 2014

La novia de los ojos deslumbrados (La novia de medianoche), guion de Luis Buñuel y José Rubia Barcia

Cartel de la adaptación que se
hizo de su guion en 1997
La novia de medianoche o La novia de los ojos deslumbrados o El umbral, es el título de un guion[1] que escribió Luis Buñuel en colaboración con José Rubia Barcia en octubre de 1945, unas semanas antes de proponer su secuencia Alucinaciones en torno a una mano muerta a Robert Florey para la película La bestia con cinco dedos (The Beast with Five Fingers, 1946) que iba a rodar.
La iniciativa partió de Luis Buñuel. Ante el hecho del cierre del estudio de la Warner por la huelga y el fin de la Spanish Dubbing Unit en la que trabajaba, el aragonés le envió una nota a su amigo José Rubia en la que le decía: Telefonea o pasa por casa hoy para hablar de un proyecto que veo con posibilidades de realización. Desde luego servirá para olvidar nuestra lamentable cesantía[2].   Según José Rubia Barcia el entendimiento y la armonía entre ambos autores no llegó a brillar a gran altura. Lo cuenta así:

domingo, 23 de noviembre de 2014

La adaptación cinematográfica de La muerte en este jardín (La mort en ce jardin, 1956)

 La muerte en este jardín (La mort en ce jardin, 1956), parte de la novela del mismo título que José-André Lacour escribió en 1954[1]. Buñuel no quedó muy satisfecho con los resultados de esta película. Sabemos por sus declaraciones que hubo muchos problemas a la hora de confeccionar el guion, y que fue modificado en diferentes ocasiones ante la presión del coproductor francés.

Las diferencias más significativas entre novela y filme, que es de lo que trata este post, se encuentran al principio y final de la película. La película cuenta al comienzo el origen del motín, cosa que no hace la novela y al final, después de localizar el avión, cada obra va por su lado.

domingo, 16 de noviembre de 2014

El homenaje de Hollywood a Luis Buñuel (noviembre 1972)

El mes de noviembre de 1972[1], se celebró una comida en Hollywood en homenaje a Luis Buñuel, que congregó a nueve de los más grandes directores de la meca del cine (Goerge Cukor, John Ford, Alfred Hitchcock, Rouben Mamoulian, William Wyler, George Stevens, Billy Wilder, Robert Wise y Robert Mulligan)[2], a ninguno de los cuales conocía Buñuel, y que dio lugar a una de las fotos más famosas de la historia del cine. Vamos a recordar aquí, cómo fue aquel acontecimiento.
 De pie: Robert Mulligan, William Wyler, George Cukor, Robert Wise,
 Jean Claude-Carriere, Serge Silberman. Sentados: Billy Wilder,
George Stevens, Luis Buñuel, Alfred Hitchcock y Rouben Mamoulian
La comida tuvo lugar en la casa de George Cukor en el 9166 de Cordell Drive en Beverly Hills, al norte de Sunset Boulevard y al sur de Mullholland Drive. La finca tenía una extensión de dos hectáreas y media, rodeada de un muro de piedra y que el director compró en 1932.

domingo, 9 de noviembre de 2014

La muerte en este jardín (La mort en ce jardin, 1956)

Me atraía eso de convertir la selva en un salón. Es una especie de ventana a la imaginación, ¿verdad? Un personaje contempla una postal de París y se siente en una calle o un bulevar, con las luces de neón, los vehículos que pasan. La realidad, sin la imaginación, es la mitad de la realidad…Lo primero que atrajo mi imaginación es esa soi­rée en medio de la naturaleza salvaje. Si uste­des quieren, es como un cuadro surrealista. como un «collage» de Max Ernst, como los cuartos de res en el interior de un tranvía, en La ilusión viaja en tranvía.[1]
Yo creo que Simone Signoret no tenía ningún deseo de hacer La mort en ce jardin, prefiriendo quedarse en Roma con Yves Montand. Tenía que pasar por Nueva York para ir a México, y deslizó en su pasaporte documentos comunistas, o soviéticos, esperando ser rechazada por las autoridades norteamericanas...,que le dejaron pasar sin hacerle la más mínima observación.
Como se mostraba bastante turbulenta durante el rodaje, distrayendo a los otros actores, pedí un día al maquinista jefe que cogiera su cinta métrica, midiese una distancia de cien metros a partir de la cámara y colocara allí las sillas de los actores franceses.
En compensación, gracias a La mort en ce jardin, conocí a Michel Piccoli, que se convirtió en uno de mis mejores amigos. Hemos hecho juntos cinco o seis películas. Me gusta su humor, su generosidad secreta, su pizca de locura y el respeto que no me manifiesta. [2]

domingo, 2 de noviembre de 2014

Luis Buñuel y "El ángelus" de Millet

El  ángelus es una oración de la Iglesia Católica en honor del misterio de la Encarnación de la Virgen María, que concebirá en su seno al hijo de Dios y que sin lugar a dudas formó parte de la formación de Buñuel. También es el nombre de un cuadro que el pintor Jean-François Millet realizó en 1858-59.  Dicho cuadro representa  una escena campestre al atardecer, con un hombre y una mujer muy cercanos, con las manos juntas  rezando una oración.
El ángelus de Jean-François Millet

Si nos fijamos en el conjunto de la obra de Buñuel y de Dalí, es evidente que el cuadro ha fascinado mucho más a este último. Buñuel sacó a relucir el tema del ángelus en tres de sus películas: Un perro andaluz, Viridiana y en Belle de jour, pero Dalí llegó a tener obsesión por el cuadro. Una obsesión que se inició en 1932.
Una reproducción del cuadro de Millet colgaba en el pasillo de la escuela de Figueres a la que Dalí asistió de niño. La obsesión por ese cuadro se inició en 1932. Al pintor no le interesó una lectu­ra en clave religiosa del cuadro, aunque, obviamente, esta sea ineludible. Prefirió una lectura en clave freudiana, que le sirviera para reelaborar su posición con respecto a la familia, y el sentido de su obra, como hijo y amante. En el curso de una investigación posterior, recogida en su magistral ensayo El mito trágico de «El ángelus» de Millet (empezado en 1932, publicado en 1963), Dalí dio con nu­merosas reproducciones del cuadro de Millet en todo tipo de quincallería: juegos de té, tinteros, cojines…[1]