domingo, 21 de agosto de 2016

El cine de Luis Buñuel visto por Carlos Fuentes

Carlos Fuentes pronunció en 1970[1], una conferencia en la radio de la Universidad Nacional Autónoma de México[2]. El tema fue: 

Luis Buñuel: el contexto social y literario de su obra fílmica.

Amigo y profundo conocedor[3] de la obra del aragonés, me he permitido la libertad de transcribirla de forma íntegra[4] por su gran interés:
Luis Buñuel y Carlos Fuentes

De Un perro andaluz a La vía láctea, Luis Buñuel se hace constantemente una pregunta: ¿este tiempo, este espacio, esta cronología y esta ubicación son la verdadera realidad? ¿La realidad es lo los sentidos de cada individuo perciben o existe una realidad anterior  o latente, circundante y circulante que se impone a nosotros y ahoga nuestra pretensión solipsista, nuestra arrogante pretensión de definir subjetivamente al mundo?

domingo, 7 de agosto de 2016

Luis Buñuel y Benito Pérez Galdós

Buñuel declaró una vez sobre el escritor: Es la única influencia que yo reconocería, la de Galdós, así, en general, sobre mí[1]. Sin embargo, abiertamente le costaba trabajo reconocerlo.  Carlos Velo, que fue consejero de producción en Nazarín (1958), en la entrevista con Max Aub comentó: “En un momento dado, me di cuenta de que nunca hablaba de Galdós… Y llegó el momento de los créditos de la película. Se hace la lista de créditos y no aparecía el nombre de Galdós. Dije: «Bueno, eso no es posible.» «Bueno—me contestó—, es que esto es muy personal, esto no tiene nada que ver con Galdós.» Le dije: «Pero ¿cómo que no tiene nada que ver con Galdós?» Y puso un crédito muy chiquito, así, en la película. Grandes celos de Galdós. Esto a mí me impresionó extraordinariamente. 
—Bueno, en Viridiana pasa lo mismo.
Pero muy pocas personas lo saben. Es la continuación de Nazarín: la marquesa de Halma, y el castillo, y todos los mendi­gos; pero Buñuel no lo reconoce ni aparece el nombre de Galdós. Ama a Galdós, pero él se considera de tal modo creador, y lo es en sus obras, que olvida de dónde sale, de dónde arrancó. Y eso no me gusta, y es la única cosa, quizá, que yo tengo como un defecto de Buñuel. Porque ¡qué le importa a él que sea de Galdós! Porque además lo quiere, lo admira y siempre lo está estudiando y haciendo películas, y planeando hacer Angel Guerra, y planeando hacer esto y lo otro, ¿no?, constantemente.
—Y va a hacer Tristana.
—Bueno, pues ¿ves? Ten la seguridad de que le pone un «Benito Pérez Galdós» chiquitito. Verás.[2]