domingo, 18 de septiembre de 2016

La "filosofía" de Luis Buñuel

Buñuel dejó a lo largo de toda su obra, unas veces de forma latente y otra explícita, su visión del mundo, lo que podríamos llamar su “filosofía”. Esa forma de entender Buñuel el mundo se puede entresacar de las entrevistas que ha ido concediendo a lo largo de su vida.
En último término lo que el realizador se propuso con su obra es lo que escribió Engels referido a la función del novelista: "El novelista habrá cumplido honradamente, cuando, a través de una pintura de las relaciones sociales auténticas, destruya las ilusiones convencionales sobre la naturaleza de dichas relaciones, quebrante el optimismo del mundo burgués y obligue a dudar al lector de la perennidad del orden existente, incluso aunque no nos señale directamente una conclusión, aunque no tome partido."[1] Si cambiamos novelista por cineasta podríamos entender lo que Buñuel pretendió a lo largo de toda su carrera.

domingo, 4 de septiembre de 2016

"Los olvidados" de Jacques Prévert

Jacques Prévert
Luis Buñuel y Jacques Prévert entablaron amistad durante los años que el aragonés pasó en París. Ambos pertenecieron al grupo surrealista. Buñuel lo sacó en su película La edad de oro, 1930. Es el peatón que es insultado por el protagonista (Gaston Modot) cuando va esposado. Fue durante su estancia en la capital francesa cuando Jacques Prévert le presentó a Buñuel a Oscar Dancigers, que curiosamente sería el hombre que le permitiría reiniciar su carrera como director en México y productor de varias de sus películas mexicanas, entre ellas Los olvidados, 1950: “Denise me puso en contacto con el productor Óscar Dancigers, a quien yo había conocido en los «Deux Magots», en París, antes de la guerra, presentado por Jacques Prévert. Óscar me preguntó:
—Tengo algo para usted. ¿Quiere quedarse en México?”[1]