domingo, 20 de noviembre de 2016

Los miedos de Luis Buñuel

Es bien sabido que durante toda su vida Buñuel tuvo miedo a las arañas y que también lo tuvo a volar en avión hasta que lo superó, pero no es de esos miedos de los que quiero hablar aquí. El gran amigo de Buñuel, Pepín Bello, declaró: Tú sabes que Luis, que ha sido de una forta­leza física fenomenal, es el hombre más miedoso del mundo. Pero confesado, confesado, ¿no?[1]
Y otros de sus amigos insistió en el mismo sentido: “Es el hombre más miedoso del mundo. Pero confesado...”[2]
A la hora de buscar respuesta a estos miedos de Buñuel, acudimos también a sus amigos:
Max Aub comentó: “Es el miedo que le tiene a todo. Tal vez sea la explicación de muchas de sus cosas. Ese miedo que le ha quedado desde su niñez. La culpa...”[3]
 YRicardo Muñoz Suay explicó: “Luis siempre dice que él no tiene miedo a la muerte, que él tiene miedo a la enfermedad, que tiene miedo a quedarse paralítico, etcétera, pero que a la muerte no le tiene miedo. Sin embargo, yo siento, siento de una manera física, cuando estoy con Luis, que a lo que fundamentalmente tiene él miedo es a la muerte…

domingo, 6 de noviembre de 2016

La moral según Luis Buñuel

Buñuel ha expresado en multitud de ocasiones y con leves diferencias su opinión sobre este punto. Este es un tema que caló profundamente en el realizador tras militar en las filas del surrealismo.
Así expresó su opinión en una entrevista con Elena Poniatowska:
—¿Qué es para usted la moral?
La moral burguesa es lo inmoral para mí, contra lo que se debe luchar. La moral fundada en nuestras injustísimas institucio­nes sociales, como la religión, la patria, la familia, la cultura; en fin, los llamados pilares de la sociedad.
(Cuando a Buñuel le interesa un tema, lo machaca tanto como Fidel Castro).
—Pero usted pertenece a esa sociedad, ¿no? Está educado a esa justicia. Usted es católico.
Por eso puedo hablarle de esto que ha sido mío. Por fortuna, y desde muy joven, vislumbré algo que espiritual y poéticamente ha superado a esta moral cristiana. No tengo las pretensiones de querer cambiar el mundo; sé que lo mío es estéril, pero me ayuda a iluminar un poco más mis películas. Sé que lo mío es estéril [sonríe y menea la cabeza], pero no puedo traicionarme a mí mismo. Mi moral es...
—¿La moral de Nazarín?
Nazarín está perfectamente dentro de mi línea moral.
—Señor Buñuel, ¿usted no ama a la bur­guesía porque sostiene un orden creado?
Yo pertenezco a una sociedad burgue­sa contra la cual me rebelo. En España, cuando era muy joven, me rebelé y fui a París, donde descubrí el mundo surrealista maravilloso que me iluminó. Encontré que había otras gentes que pensaban igual que yo; la moral sin traba a los fines de una sociedad dominante, o sea, el amor como institución social. ¡Yo no tengo la ingenuidad de defender el amor libre! Son cosas muy sabidas, pero prefiero el amor de dos pobres gentes en Toluca al matrimonio como institución social en que se unen "los contrayentes" frente al arzobispo de Guadalajara. ¡Prefiero a los de Toluca![1]