Obra Literaria

A continuación vamos a tratar de la OBRA LITERARIA de Luis Buñuel, excluyendo sus escritos relacionados con el cine, conferencias, etc., es decir vamos a hablar de sus escritos relacionados con la literatura.
 Hubiera dado todo gustoso a cambio de poder ser escritor. Es lo que realmente me hubiera gustado ser. Porque el mundo del cine es muy agobiante, hace falta mucha gente para hacer una película. Y envidio al pintor o al escritor que pueden trabajar aislados en su casa. Pero no valgo para escribir. Me repito. Lo que a un escritor le cuesta dos minutos a mí me cuesta dos horas[1]
Ramón Gómez de la Serna
La obra literaria de Buñuel la vamos a dividir en tres etapas:
1ª Etapa: Los textos que van desde 1922 hasta aproximadamente 1925, año de su primer viaje a París y que presenta paralelos con la obra de Ramón Gómez de la Serna.
2ª Etapa: Abarca parte de los poemas de su no publicado libro Un perro andaluz. Es su período pre-surrealista. Fue escrita entre 1927 hasta 1929.
3ª Etapa: Algunos poemas del libro Un perro andaluz y su texto Una jirafa, publicado en 1933 y que guardan relación con la obra de los surrealistas franceses, en particular con Benjamin Péret.[2]
El humor es un ingrediente fundamental en toda la obra de Buñuel, literaria y cinematográfica, como lo es en la de Gómez de la Serna.[3]
Otro rasgo de estilo que perdura, afín a la greguería, es la tendencia de Buñuel al gag, al golpe de efecto breve y repentino, que tiene tanto de humor como de condensación poética...La labor de Buñuel en cine ha consistido en desvelar las posibilidades poéticas de un medio que se toma por congénitamente prosaico. En muchas de sus películas la huella de ese componente poético sólo se percibe en la inserción en una narración de uno de esos efectos perturbadores y, con frecuencia, cómicos.[4]
Las fórmulas poéticas que Buñuel adopta en su etapa de escritor constituyen el sustrato que cimenta su concepción del lenguaje cinematográfico.[5]
La relevancia del papel del objeto en la poética de Buñuel se acentúa al observar la manifestación cinematográfica de dicha poética...En el cine el objeto no está representado por su correlato lingüístico, sino directamente presentado en la imagen...
García Lorca y Luis Buñuel
A sus puntos de contacto con el surrealismo, conviene añadir, su interés por los sueños, no sólo en cuanto al contenido, o al origen subconsciente de las asociaciones, sino como lenguaje, como forma de ordenación del discurso.[6]
Buñuel encuentra en el cine el medio idóneo para la puesta en práctica de una poética que ha ido formulando, y experimentando, en el terreno literario.[7]
Buñuel entendió que la más sólida base de edificación literaria para un joven avanzado radicaba en Ramón Gómez de la Serna y no en Juan Ramón Jiménez…Como en tantas cosas, fue radical también en esto, y tras unos vacilantes inicios algo vencidos del lado del costumbrismo hispánico, se adhirió con fuerza a las fórmulas greguerísticas de Ramón (que nunca abandonaría, ni siquiera como cineasta), se internó en el ultraísmo anarquista y un buen día se encontró con que por ese camino había avanzado hasta posiciones que le hacían sentirse cómodo en el seno del surrealismo. Y si algún valedor e introductor tuvo este movimiento en España, ése fue, sin duda, Luis Buñuel. También en lo literario.”[8]
La obra literaria y cinematográfica de Buñuel (a inspiración de Gómez de la Serna) parte “de una ruptura del vínculo que une a los objetos a su entorno habitual para redefinir su identidad en otro contexto mediante un proceso de extrañamiento y la técnica del collage surrealista, tal y como pedía Ramón, proponiendo hacer disociaciones y asociaciones inusitadas.[9]
Su oficio de escritor “duró demasiado poco para que pudiera consolidarlo. Sus escritos carecen de estilo pulido. En cambio, su personalidad aparece definida desde el principio. Es fascinante verificar cómo lo que serían las preocupaciones fundamentales del autor de filmes surgen ya en su obra literaria. No solamente las ideas, sino muchísimas de las imágenes de sus filmes están ya escritas entre los veintitrés y los veintinueve años.”[10]
Lorca en la Residencia, Gómez  de la Serna en Pombo  y Pedro Garfias en los grupos ultraístas son tres puntos de referencia indispensables para entender los inicios literarios de Luis Buñuel. [11]
Los objetos pasan a tener un protagonismo inusitado. De ahí también la importancia primordial del objeto en muchas películas de Buñuel, desplazando olímpicamente al protagonista humano. La nómina sería muy extensa: el maniquí de Ensayo de un crimen; la pierna ortopédica de Tristana; la navaja–crucifijo o la cuerda de saltar de Rita de Viridiana....[12]
Dalí, Moreno Villa, Buñuel, Lorca, Pedro Garf,ias
 “Las conexiones entre la obra literaria y la obra cinematográfica de Buñuel pueden establecerse porque en la primera cada  vez se solicitan de manera más apremiante procedimientos cinematográficos. Ese proceso culminará en su libro Un perro andaluz, cuyas imágenes ya no serían impresas, sino llevadas a la pantalla en la película del mismo título y en La edad de oro. Pero antes ya se dejaba adivinar de forma tácita o explícita en otros textos suyos...”[13]
En los años 20, el centro de interés de Buñuel es la literatura. Emancipándose de la inicial guía de Lorca, empieza a interesarse por la rama más anarquista del ultraísmo (Pedro Garfias), por los avances metafóricos del creacionismo (Juan Larrea) y por la obra de Ramón Gómez de la Serna. Publica cuentos y poemas en revistas de vanguardia, y pronto se distancia del esteticismo del grupo poético luego conocido como  Generación de 1927.[14]
Entre 1922 y 1929, Buñuel intentó ser escritor y más concretamente, escritor en la estela del ultraísmo de inclinaciones anarquistas, aunque en aquella época eso no llegó a traducirse en actividades prácticas dignas de mención. Conviene observar, no obstante, que todas las tendencias citadas colocaban la imagen –poética o visual- en el centro de sus exploraciones, lo que proporcionaba un elemento común a las artes plásticas, al cine y a la literatura. Y esto será particularmente relevante para el tránsito del Buñuel escritor al Buñuel cineasta.[15]
Buñuel compuso textos de una madrugadora y radical utilización de la escritura surrealista. En lo primero, sólo Juan Larrea podía competir con él, si se acepta la existencia de una práctica más o menos surrealista en una cierta etapa de su vida y obra; en lo segundo únicamente Salvador Dalí había llegado tan lejos en la Península.[16]
Tertulia del café Pombo que llevaba Gómez de la Serna
Mientras él frecuentaba los cafés “mugres”, donde se reunía con ultraístas y anarquistas, Lorca se iba a los cafés a los que acudían “los intelectuales de primera clase”...Dentro de aquel movimiento, la nueva extrema izquierda aúna la revolución tecnológica con la social, adoptando procedimientos anárquicos y subversivos. Aquella vinculación entre ultraístas y anarquistas la viviría Buñuel, que evoca cómo los partidarios de ambos frecuentaban los mismos cafés, el de Castilla y el de Platerías.[…] La visión dadaísta-surrealista que hace eclosión en sus dos primeras películas, no viene en realidad de su colaboración con Dalí, cosa que apunta cierta crítica, sino de una propia y personal gestación cuyas primeras manifestaciones las encontramos en los textos escritos, y no en la pantalla... [17]

Su obra literaria se compone de los siguientes textos:
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  • Una traición incalificableUltra, nº 23, Madrid, 1 de febrero de 1922

Ya en...su primer texto publicado, encontramos la huella de la visión ramoniana de las cosas. El texto se construye alrededor de la personificación de lo inanimado: el viento y los objetos del cuarto del narrador. El enfoque concentrado en el objeto, la construcción, que pasa por desvelamiento, de una “psicología de las cosas” es una de las características más sobresalientes del estilo de Gómez de la Serna...La desvelación de esta supuesta espiritualidad del objeto depende de la utilización de determinados recursos poéticos ampliamente representados en el relato de Buñuel.[18]
La influencia de Gómez de la Serna no se oculta en absoluto, sino todo lo contrario…preludia el collage buñuelesco y que en su obra literaria se traduce en una manifiesta exaltación de lo objetual...Gracias a esa actitud, las cosas, liberadas de sus ubicaciones preestablecidas, [19]
campan a sus anchas en completa autonomía, reorganizándose en desinhibida connivencia “trapos, papeles, pajas y otros objetos de la Gran Bisutería del Basurero”
Es un adecuado pórtico a toda su creación. Con el arma del anti-arte, el humor y el espíritu destructor (tres de las grandes constantes del dadaísmo que también lo serán de toda su obra), Buñuel se une al movimiento demoledor de las formas artísticas dadas...En el texto ya encontramos seres y objetos muy representativos de la visión buñueliana: la araña, el repiqueteo de las campanas, los curas transformados en curas invertidos...[20]
  • InstrumentaciónHorizonte, nº 2, Madrid, 30 de noviembre de 1922


Se trata de un homenaje a las greguerías de Ramón  Gómez de la Serna[21].


El texto “no es otra cosa que una colección de greguerías, desiguales en su construcción sintáctica y en la eficacia poética de su resolución...Se observa una explotación muy consciente de los mecanismos de la greguería, desde sus manifestaciones  más primitivas, y extensas, a las más elaboradas, que son a la vez las más condensadas. ¿Inspira el grupo de músicos que aparece en El discreto encanto de la burguesía?
  • Tragedias inadvertidas como temas de un teatro novísimo, Alfar, nº 26, La Coruña,  febrero de 1923

Tras lamentarse de la escasa evolución del arte escénico, propone la introducción de temas nuevos y originales.[22] La propuesta buñueliana de un teatro de lo inanimado enlaza con las experimentaciones teatrales de futuristas y dadaístas. Encontramos en éste su primer escrito dramático, protagonizado por un pañito de gamuza, la realización del pensamiento de Epstein, aplicado al cine, de que "los objetos tienen aptitudes", que Buñuel llevaría a la pantalla con una fuerza poética quizá única; pensemos en la cuerda de Viridiana.[23]
saltar en
Muestra que la influencia del futurismo en Buñuel no era desdeñable, aunque posteriormente fuera absorbida por el surrealismo…Ciertas técnicas fueron trasladadas a sus películas. Es el caso de ese pijama aludido en el último párrafo, que se suicida en solidaridad con la destrucción del "Gran almacén de Tejidos" donde ha sido comprado, al leer su dueño en los periódicos la noticia. Una comunicación e interferencia de planos similar se produce, por ejemplo, en La vía láctea, al ser el Papa fusilado en la mente de uno de los peregrinos y ser oída la descarga del pelotón por un interlocutor suyo. En ambos casos asistimos al derribo del tabicado que separa los distintos planos de la realidad[24].
  • Por qué no uso reloj (cuento), Alfar nº 29, La Coruña, mayo de 1923


Buñuel se ha tomado muchas libertades con la tiranía del tiempo, de la que se liberó, mucho antes de filmar Un perro andaluz, en este texto. En él, Buñuel hace uso de esas alegorías  que cultivaron con tanto esmero dos antepasados suyos como Quevedo y Gracián, personificando en este caso nada más y nada menos que al Tiempo mismo, que se aparece en casa de un petulante escritor que, al no concederle el respeto que él cree que merece sufre el castigo de quedarse sin relojes y verse abocado a una existencia inevitablemente asocial, sin puntualidad ni medidas cronológicas de ningún tipo.[25]
“Texto que aborda, en tono lúdico, la preocupación metafísica por el tiempo y por las consecuencias de la teoría de la relatividad...En el texto el objeto nunca viene dado como tal, sino mediatizado a través de la palabra –como en el cine lo es por la imagen–.[26]
  • El ciego de las tortugas. publicado, a comienzo de los años veinte, en la revista Los ciegos. Revista Tyflófila Hispanoamericana.

La mezcla de fascinación, admiración, repulsión e incluso franca hostilidad que provocan los ciegos en Buñuel estaba ya presentes en este cuento.[27]
El protagonista es un ciego, sacado de la novela picaresca o de Goya. Como no es raro en esta primera etapa del Buñuel escritor, la observación directa de la realidad está fuertemente interferida por modelos literarios o pictóricos. En concreto, la estirpe picaresca del ciego de las tortugas resurgirá en el don Carmelo de Los olvidados. Tampoco es ajeno, el universo recreado en este cuento, al mundo del pintor José Gutiérrez Solana. La actitud de Buñuel es mucho más compleja que la de Solana. No es difícil reconocer en este cuento imágenes que más tarde aflorarán en Los olvidados.[28]
  • TeoremaInédito, escrito en París, en 1925


Es una muestra de la influencia de las corrientes literarias del momento “escasamente disfrazada por el humor. El texto desarrolla con gracia una interpretación literal del concepto de metáfora propugnado por Jean Epstein: un teorema en el que se salta sin intermediario desde la hipótesis a la conclusión....El parentesco con la greguería no se limita al estilo de algunas metáforas contenidas en el texto, sino que es realzado por el componente humorístico.”[29]
  • Lucille y sus tres peces, Inédito, escrito en 1925


Dedicado a Lucille Love, la heroína del cine mudo por la que Buñuel parece sentir innegable predilección[30]. Es un texto que constituye, ante todo, una imagen. No hay argumento, no hay conflictos, no hay retórica: sólo el rostro de una mujer visitado alternativamente por tres peces.[31]
El texto introduce en su prosa poética la técnica cinematográfica. Se trata de un primer plano surrealista: el rostro de Lucille Love, la heroína del cine mudo surcado por tres peces. Los nombres de los tres peces, Tejedor de ensueños, Punzón de onda y Ovillador silencioso de deseos, nos adentran a la dimensión del sueño, del ensueño y del deseo, tan propia del surrealismo y de toda la obra de Buñuel.[32]
  • DiluvioInédito, escrito en 1925


Es una de sus mejores piezas literarias. Extraordinario texto onírico, de gran calidad y clave en la obra de Buñuel. Con un lenguaje muy cinematográfico, como lo muestra la introducción del ralentí.[33] Lo utiliza “para dar a la fantasmagórica escena la espantosa textura onírica que necesita...Esta prosa, como tantas otras, desmiente a Buñuel al pretender autodescalificarse en cuanto escritor, y deja traslucir innegables débitos literarios, distintos de sus primeras escaramuzas ultraístas...Pero su principal punto de referencia es cinematográfico y procede de la secuencia onírica de La fille de l’eau de Jean Renoir, que entusiasmaba a Buñuel.”[34]
Describe una ciudad invadida por la lluvia torrencial y convertida en “mar sin peces”, en una evocación onírica con dimensiones de cataclismo cósmico y con rasgos de pesadilla. Buñuel nota “aquel diluvio que caía como en los sueños al ralentí” y describe fascinantes mundos invertidos...
Lo que a mí me interesa resaltar es la transgresión, muy surrealista, de fronteras y reinos de la naturaleza, como ese mar que “pudiera viajar así, como un avión” por el espacio o como los peces que pueden “salir tranquilamente de los estanques para pasearse por la gran bola acuática de la ex-atmósfera”... Unos objetos se transforman en otros desafiando toda norma lógica, técnica cinematográfica practicada por René Clair en Entr´acte. El orden racional y jerárquico del universo pierde vigencia y borra sus compartimentos confundiéndolo todo.[35]
  • Ramuneta en la playaInédito, escrito en 1926


(Agustín Sánchez Vidal piensa que es de 1927)
Texto muy de época exaltador del deporte, el aire libre, la playa, etc. Ramoneta Montsalvatge, era amiga de Salvador Dalí a la que Buñuel conoció en Cadaqués. A destacar el uso de terminados vocablos personales que demuestran un profundo conocimiento e interés por la entomología[36].
  • Caballería rusticana, Inédito, escrito en 1927


Introduce el tema del doble, que aparece ya en Un perro andaluz, aunque no alcance el carácter obsesivo que tendrá en la obra de Dalí[37]. Se trata de un texto complicado “dado su hermético y cenagoso magma subliminal...en efecto, el resbaladizo terreno de las relaciones fraternas y el problema de la identidad tensan el relato y lo dotan de un sordo ruido de fondo y un opaco malestar, no tan lejos del tema del doble que obsesiona a Dalí...”[38]
  • Una historia decenteInédito, escrito en 1927


El peculiar humor de Buñuel ya está aquí presente con casi todos sus ingredientes. El texto puede considerarse, una parodia–homenaje al modo lorquiano[39].
  • La agradable consigna de Santa Huesca, Inédito, escrito en 1927


Texto redactado en connivencia con Pepín Bello,... y en el que Buñuel adelanta algunas  imágenes que reiterará en La vía láctea, y relacionadas con volver la vista a unos ciegos.[40]
Bastaría esta composición, junto con "Una jirafa  ", para asegurar a Buñuel su presencia en cualquier antología del surrealismo. Ha mezclado una de sus constantes, la del carnuzo, con el tema eucarístico y el recordatorio a los maristas, que reaparecerá en "El arco iris y la cataplasma" y La edad de oro.
El texto es de una gran riqueza. En él están, en potencia, multitud de ideas embrionarias desarrolladas en sus películas: la autonomía de la carne mutilada (Tristana), los bandidos en la choza al pie de las ruinas de la iglesia (La edad de oro), el borrico, la ramera y los ciegos curados (La vía láctea), etc.[41].
El texto celebra las aventuras y desventuras de un trozo de carne animado que despliega intensa actividad en varios frentes y aclara las conexiones subliminales entre el milagro de Calanda, el carnuzo y las relaciones entre imágenes religiosas y trozos de carne en La ilusión viaja en tranvía y El bruto.[42]
  • Carta a Pepín Bello en el día de San Valero, Inédito, escrito en 1927?

Esta es una carta dirigida a su amigo, pero que sobresale por su interés estilístico, que sobrepasa el puramente epistolar. San Valero es el patrón de Zaragoza.
“Este santo obispo no es sino un punto de arranque o mero pretexto para dispararse hasta registros de un erotismo desatado que debe mucho a Lautrémont o Sade y recuerda  no pocos temas dalinianos.”[43]
"La enumeración caótica con que termina el primer párrafo es un importante testimonio de cómo accede Buñuel a la técnica del collage surrealista... En cuanto a esa conflictiva paráfrasis de "La última cena", recuérdese la glosa gráfica hecha en Viridiana, muy explícita[44]”.
  • Proyecto de cuentoInédito, escrito en 1927?


"Este apunte constituye una ilustración del método de trabajo de Buñuel, que suele comenzar con imágenes o escenas sueltas susceptibles de ser desarrolladas literalmente en diversos formatos y géneros o servir de punto de partida para determinadas secuencias de una película o incluso de todo un film…El sepulcro del Cardenal Tavera es el que aparece en la película (Tristana) observado por Catherine Deneuve[45]
  • La Sancta Misa VaticanaeInédito, escrito en 1927?


Todavía de forma más acusada que en el Proyecto de cuento precedente se observa aquí el estado embrionario de la idea, que casi lo sitúa en el terreno de los private jokes y de las bromas de tertulia… Hay una adaptación muy literal de esa Iglesia que "quería poner la misa al rit­mo trepidante de nuestro tiempo" en La edad de oro, en las secuencias dedicadas a la Roma Imperial, de la que se dice que “también ella, la antiquísima Ciudad Impe­rial, ha entrado en el remolino de la vida moderna.”[46]  Su hermano Leonardo le contó a Agustín Sánchez otra versión de esta historia.
  • Ménage à troisInédito, escrito en 1927


"Relato de aire onírico ya muy personal, que no duda en dar la vuelta a ciertos clichés putrefactos... el altamente inquietante olor a ciénaga y a subconsciente preludia ya las dos primeras películas de Buñuel, al igual que el estilo se halla muy emparentado con el de "Hamlet". Muy buñuelesco es el "paisaje sin cielo", ya que... la cámara del aragonés va muy pegada a la tierra, con pequeños filetes de cielo a lo sumo. Y, por supuesto, típica de él es la mezcla de religión y erotismo... que se hallan tan imbricados en Viridiana y estructuran la escena de necrofilia de Belle de jour"[47].
Con un aire onírico, recuerda un tanto las partes más necrófilas y menos realistas de Los ambiciosos y sobre todo Belle de jour, es decir, los ofertorios de la carne que, como en un ritual de misa negra, protagonizan, respectivamente, María Félix y Catherine Deneuve.”[48]
  • Hamlet, Inédito, escrito en 1927


Escrito en colaboración con Pepín Bello. Parodia del teatro romántico y poético contemporáneo.
...Yo había escrito una obra de una decena de páginas que se llamaba, sencillamente "Hamlet" y que representamos nosotros mismos en el sótano del "Select". Aquellos fueron mis primeros pasos de director[49].
Su "...importancia radica no sólo en los elementos del mundo personal del cineasta, que anticipa, sino también en su carácter pionero en el teatro surrealista español."[50].
Se estrenó el verano de1927 en el café Sélec de Montparnasse...cobijo...de habituales a los círculos del surrealismo...En los bajos...se representó...en una función de amigos en la que intervinieron Francisco García Lorca, Augusto Centeno, Joaquín Peinado, Francisco Bores, Hernando Viñes, Uzelay, y el sobrino del pintor Regoyos y el propio Buñuel, que hacía, claro está, de Hamlet...Aunque sea una obra para amigos, es una auténtica avanzadilla en el teatro surrealista español...Los papeles de mujer los representan hombres...
El escarnio al teatro poético es manifiesto...Cabe ver en “Hamlet” un embrión de lo que luego sería Un perro andaluz. Es decir, “Hamlet” es al teatro lo que Un perro andaluz al cine, y sus temas (no sus argumentos) son comunes: ambivalencia sexual, infantilismo..., así como la ruptura de clichés a que se procede en ambos. Aunque, eso sí, Un perro andaluz es un producto mucho más elaborado que, además, se beneficia de los talentos de Dalí.”[51]
"Hamlet es un producto intransferiblemente buñuelesco, en el que las viejas y perdurables obsesiones personales tejen una maraña de relaciones subconscientes de inagotable riqueza. Un ejemplo: Mitrídates... recuerda al carnuzo  , el sepulcro del Cardenal Tavera (Tristana), los mallorquines de La edad de oro en los riscos de Cadaqués, y el hereje quemado tras ser exhumado en La vía láctea. Pero como "cadáver recalcitrante" que es, se mezcla también en la estatua de piedra de la leyenda de Bécquer "El beso" (utilizada en El fantasma de la libertad) y con el Comendador del "Tenorio"...Complejo y sugerente "Hamlet" el de Buñuel."[52]

EL PERRO ANDALUZ
El perro andaluz era el título que iba a llevar un libro de poemas (y pro­bablemente narraciones) de Buñuel con el que se supone que trataría de mar­car su posición netamente en la palestra literaria del momento. De haberse pu­blicado en su día (1927) hubiera supuesto una auténtica bomba por su inequívoca apuesta por un surrealismo sin concesiones. Puntualmente o con cierto retraso sí que aparecieron, sin embargo, algunas de sus piezas por sepa­rado en revistas de gran audiencia. Pero ello diluyó el vigoroso conjunto de 22 poemas y su capacidad de incidencia, máxime cuando al poco tiempo el resonante escándalo que producía la película del mismo título borraba la ima­gen de un Buñuel escritor.
El libro iba a titularse en un principio Polismos. Esto es: «varios ismos», reconociendo, con su habitual y abierta franqueza, lo que otros negaban por prurito de originalidad: que se trataba del punto de convergencia de varias ten­dencias vanguardistas a la búsqueda de un tiempo perdido y de un zócalo de despegue para una voz personal.
La dependencia de la película respecto al libro que vampirizó, es conside­rable, y no sólo se refiere al título, aunque esta coincidencia muestre elocuen­temente la encrucijada en que se debate Buñuel entre 1927 y 1928, al amparar el mismo título un libro y un film: 1927 es el año de El perro andaluz litera­rio; 1928[53] de Un perro andaluz cinematográfico. Mientras los antiguos compa­ñeros de la Residencia andan ocupados con un Góngora que Buñuel no duda en calificar, provocadoramente, como «la bestia más inmunda que ha parido madre», él se adentraba de lleno en el surrealismo y quemaba etapas rápida­mente, rechanzado el magisterio de Ortega y Juan Ramón Jiménez. Lo pecu­liar de su mundo poético asombrará a media Europa a través de la película, pero se perfilaba ya en los escritos de que ésta, en gran parte, deriva.
Pero no sólo influyó la película, sino la propia obra literaria de la que aquélla derivaba como se indicó, porque la escena inicial de la mutilación del ojo es­taba ya preludiada en «Palacio de hielo», donde «en un charco croaban los ojos de Luis Buñuel. Los soldados de Napoleón los remataron a bayonetazos». ..Y es que Buñuel, junto con Dalí (su primer y aventajado discípulo en los quehace­res surrealistas, en cierto modo) también había contribuido a introducir la es­critura automática en la literatura española como una posición de avanzadilla desde el ultraísmo, en compañía de Larrea.
No han faltado críticos que han atribuido el éxito de la carrera de Buñuel al acierto inicial de la escena del ojo seccionado de Un perro andaluz, desco­nociendo que ya estaba en su obra literaria. Pues bien, con independencia de lo que pudiera haber de exagerado en tal afirmación, lo cierto es que ahí está en embrión el núcleo de su poética enunciado contundente y vigorosamente, en esa escena que elimina la frontera que separa al sujeto del objeto y, en con­secuencia, la capacidad de ordenación cartesiana del espacio-tiempo, la salva­guardia de la propia identidad en el control del correcto tráfico entre el mundo exterior y el interior, que tras esa agresión se mezclan amenazadoramente y proliferan en un interminable naufragio, que es casi universal diluvio (título de uno de los primeros textos surrealistas de Buñuel).[54]
  • Me gustaría para míInédito, escrito hacia 1927
  • Polisoir milagrosoInédito, escrito hacia 1927
  • No me parece ni bien ni mal, Inédito, escrito hacia 1927
  • Al meternos en el lechoInédito, escrito hacia 1927


Los cuatro primeros poemas suelen utilizar un sistema asociativo subconsciente que giran en el vacío repetitivamente en tomo a determinadas obsesiones. Lingüística y rítmicamente se traduce en variantes encadenadas del estilo de las empleadas por Pe­pín Bello en el Ateneísta o Salvador Dalí en sus poemas (p. eje. los publicados en La Gaceta Literaria). Y no es raro que esa cadencia creada mediante el encadenado alu­dido sea rota bruscamente por la introducción de un elemento "exótico'; a la manera de los anaglifos que se practicaban en la Residencia.
Buñuel nos ha dejado un ina­preciable testimonio de cómo escribía él estos poemas al dar consejos a Pepín Bello (en carta desde París de 17 de febrero de 1929) sobre la manera de acceder ala es­critura surrealista:
Cuando te pongas a escribir arroja toda clase de prejuicios, olvídate de lo que la gente califica de literario, de buen gusto, idiota, etc., y da rienda suelta a tu instinto. Naturalmente, pasarán días sin que hagas nada, pero uno vendrá que te cogerá inspirado, en que tu irracionalidad brotará libremente y entonces ve­rás como te saldrán cosas buenas. Luego todo es cuestión de arreglar un poco el estilo —cosa facilísima— y de suprimir lo contingente, dejando nada más lo esencial. No te propongas nunca escribir sobre tal o cual cosa, sino toma papel y pluma y deja que tu mano escriba sola. Además, no se te ocurra nunca escri­bir un argumento preconcebido. Por el momento sirvan estos consejos. Estoy seguro de que cuando estemos juntos podré ayudarte eficacísimamente: Estoy seguro también de que harás cosas muy buenas. En el fondo tú has sido siempre un surrealista y nada más que eso y ya es bastante...
Digo que el texto citado constituye un inestimable documento por varias razo­nes: porque Buñuel declara, con una franqueza poco común, cómo se escribía. “en surrealista”; y esto desde el propio núcleo parisino; porque transmite esas fórmulas a sus compañeros de Residencia españoles, de donde puede deducirse su importan­cia como intermediario entre los surrealistas y algunos miembros de la llamada gene­ración de 1927; y es evidente que la escritura automática no implica la ausencia de control (como mínimo a posteriori) de lo que se escribe, sino la inhibición de la conciencia en determinados momentos del proceso.[55]
  • El arco iris y la cataplasma, Inédito, escrito hacia 1929


Se aprecia en el poema la gran influencia que Benjamin Péret ejerció sobre Buñuel, hasta que fuera desplazado por Sade. Trata el tema de los sordomudos, que luego aparecerá en Tristana.
Todavía pueden sorprenderse construcciones greguerísticas, como la tecla comparada, en su salto nervioso, con un piojo. O cabe relacionar "¿Sabe cantar un policía?" con los gendarmes que bromean y escriben palabrotas sobre la pizarra en El fantasma de la libertad. Tampoco faltan las alusiones irónicas al Tenorio.[56]
  • RedentoraLa Gaceta Literaria, nº 50, 15 enero 1929

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Es un relato onírico de factura poco innovadora, en la línea de Diluvio. Lo distingue de este último la sustitución del punto de vista objetivo en la descripción por la narración en primera persona, y el  motivo religioso, sugerido por su título, que se manifiesta estructuralmente en la conclusión “salvadora”, con la que se resuelve la sensación de angustia desarrollada en el texto.[57] Tiene características semejantes a Olor de santidad
  • BacanalLa Gaceta Literaria, nº 50, 15 enero 1929


Hay una copia mecanografiada de este poema que presenta notables variantes. La versión primitiva resulta ligeramente más clara y coherente que la publicada en La Gaceta, más hermética si no se cuenta con el auxilio de la primera. La estruc­tura de aquella en tres estrofas centradas cada una en un núcleo metafórico, segui­das de una “conclusión”, es, asimismo, más fiel a la idea del poema, y no hay que descartar que los blancos fueran suprimidos en la Gaceta por falta de espacio, ya que se publicó a pié de página.
En otro orden de cosas, tanto el "miembro que se crispaba delante de la cruz" como el trozo de carne asada que pende de ella en el final de "La agradable consig­na de Santa Huesca" creo que deben ponerse en relación con el primer plano que cierra La edad de oro, así descrito en el guión (mientras, de fondo, suena un paso­doble): “Una cruz nevada y con cabelleras de mujeres cruelmente agitadas por el viento, blancas de nieve”: Y el conjunto del poema anticipa el clima general y al­gunos elementos de Simón del desierto; el símbolo fálico de la columna ostentosa­mente subrayado en algunas escenas, la tentación de la carne también en su doble acepción de mujer y cordero, etc.[58]
  • Olor de santidad, La Gaceta Literaria, nº 51, 1 febrero 1929

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Posteriormente le cambiaría el título por No hay Dios. Tiene características semejantes a Redentora. La imagen de un tranvía lleno de niños luego la plasmará en La ilusión viaja en tranvía.[59]
El esfuerzo por la experimentación y la captación de movimientos acelerados o vertiginosos es el objeto de esta composición. En ella trata de plasmar con la palabra aceleración del tiempo, el precipitarse en el vacío a un ritmo indescriptible.[60]
El título parece una paráfrasis de dos obras de Valle, Flor de santidad y Aro­mas de leyenda. El año en que se compuso este texto Buñuel tuvo cierta relación con Valle Inclán. Por otro lado, el tono fuertemente crítico respecto a la trascen­dencia deducible a Flor de santidad (1904, aunque desarrolla el cuento “Adega”, pu­blicado con anterioridad) podría encajar con Olor de santidad; a pesar de su evi­dente aire de pesadilla vertida en un lenguaje ultraísta a rachas.[61]
  • Pájaro de angustia, Helix, nº 4, Vilafranca del Penedés, mayo 1929


Es el poema más logrado del libro Un perro andaluz y además nos da la pista más evidente de que su redacción es posterior a la lectura de Grand Jeu de Péret y en el que se observa la influencia de éste escritor.[62]
El poema incorpora un discurso sobre el deseo, que corresponde a una de las preocupaciones típicas del surrealismo y recorre la totalidad de la producción buñueliana. La relación entre el deseo y la muerte...El resultado de esta concentración temática y del sistema de metaforización empleado es un poema  que no acaba de escapar de las convenciones poéticas, pero que gana en unidad y en comunicación con el lector lo que pierde en capacidad transgresora.[63]
La escena de La edad de oro, del espejo cubierto de nubes del que procede una violenta brisa que agita los cabellos de la protagonista, ya estaba preludiada en este poema.[64]
  • Palacio de hieloHelix, nº 4, Vilafranca del Penedés, mayo 1929

Título primitivo: Mojigatería. Tiene en común con “Redentora” y “Olor de santidad” su composición en prosa y la estructura remotamente narrativa, de connotaciones oníricas, pero presenta hallazgos poéticos que permiten situarlo en otra órbita estética, próxima a los planteamientos de Dalí, de la que en este caso el motivo representativo es la órbita del ojo. El texto está construido alrededor de este motivo, que se va repitiendo.[65]
“Quizá sea el texto el cual la poética de Buñuel presenta su formulación más propia y radical.”[66]
Este importante poema, compuesto en 1927, prefigura la escena inicial de la película Un perro andaluz, o sea, la mutilación del ojo. Cuenta Agustín Sánchez que Buñuel le comentó que el poema lo escribió en 1927 (aunque publicado en 1929). De ser así sería una prefiguración de la escena inicial de Un perro andaluz.[67]
Gracias a este texto podemos, pues, establecer que El fantasma de la libertad no es, al menos en su génesis íntima, sino el reverso de La edad de oro. Por eso no es extraño que el propio Buñuel las haya relacionado, marcando las diferencias com­positivas entre Un perro andaluz y La edad de oro: "En Un perro andaluz no hay una línea, y en La edad de oro sí. Una línea muy parecida a la de El fantasma de la libertad, que es pasar de una cosa a otra por medio de un detalle cualquiera".[68]
  • Una jirafa, Le Surréalisme au Service de la Révolution, nº 6, París, 15 mayo 1933


Publicado en francés. Instigado por Breton... en una hora escribí los textos de "Una jirafa".
Pierre Unik me corrigió el francés, después fui a ver a Giacometti a su estudio... y le pedí que dibujara y recortara... una jirafa de tamaño natural... Las manchas de la jirafa estaban montadas con bisagras y podían levantarse. Debajo, se leían las frases escritas por mí en una hora[69].
Buñuel emplea aquí tal repertorio de técnicas e ideas, que puede asegurarse que no pocas escenas de sus películas guardan relación de algún tipo con "Una jirafa". Se trata, por eso de un auténtico "lugar de encuentro", en el sentido que daban los surrealistas a esta expresión; esto es: una convergencia en grado tal de planos diferentes de la realidad, del espacio y del tiempo, que solo pueden plantearse en el ámbito de la suprarrealidad. En este gigantesco collage se vulnera el tiempo, el espacio y los géneros, al integrar un poema, una sinfonía (wagneriana, claro está), una escena melodramática, un paisaje real de Aragón, otro arquetípico que parece sacado de un belén, una pintura, una enumeración caótica, e incluso una maqueta de film...aparecen los obsesivos "obispos de mármol mutilado" de La edad de oro, El fantasma de la libertad, "Hamlet", etc. esto es: el sepulcro del Cardenal Tavera. Por lo que respecta a La edad de oro, conviene recordar que una jirafa de cartón era arrojada por una  ventana junto a otros objetos...
Las manchas octava y novena reproducen objetos o fragmentos con los que ya se había jugado en Un perro andaluz: el vello público, la mariposa de cabeza de muerto y la navaja de afeitar empleada de forma sádica y mutiladora...
La utilización de la cabeza de Cristo... riéndose a carcajadas es retomada en Nazarín. Y similar desplazamiento de la iconografía beata y el convencionalismo de cromo y estampita se da en el risueño Jesús en la escena  de las Bodas de Canaan en La vía láctea y el final de La edad de oro...
Las arañas y los aparatos ortopédicos de la enumeración caótica de la mancha décimo octava son obsesiones buñuelescas (recuérdese Tristana y su pierna mecánica), al igual que la mutilación del ojo en el cuadro de la Virgen y el chorro de vapor de la décimo séptima. La burla antisimbolista no puede ser más cruda: "Esta mancha es la única que simboliza la muerte"[70].


Esta composición sitúa a Buñuel en el centro del movimiento surrealista parisino...Este texto es la descripción detallada de un “objeto surrealista” como medio de proyectar las imágenes y fantasmas del subconsciente...Buñuel combina en forma de múltiples “collages”, que son aquí las manchas de la jirafa, los más diversos motivos como desencadenamiento de los instintos y deseos y como plena liberación del subconsciente. Se proyectan las fantasías oníricas más insólitas haciendo gala de llamativas incoherencias lógicas o semánticas.[71]
Su híbrido texto constituye, en realidad, un “manual de instrucciones” al uso del que acompañaba a los objetos surrealistas de funcionamiento simbólico, en este caso para el manejo de una jirafa de madera.[72]

Para leer leer la obra y el post relacionado pincha aquí.
  • Recuerdos medievales del Bajo Aragón.


Texto de Buñuel sobre su infancia y en cierto modo complementario de la "Autobiografía" que redactó para el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
"Muchos de los mejores rasgos estilísticos de su autor quedan aquí de manifiesto... Obviamente es el tono documental de Tierra sin pan: datos exactos, escuetos y precisos dirigidos directamente hacia la eficacia y evocación del dibujo.
En él se distribuyen estratégicamente, con la persistencia de sus obsesiones, los grandes motivos de la poética de Buñuel: tambores de Calanda, constancia de la muerte a partir del burro putrefacto, el erotismo, el anticlericalismo a través de la crónica de "El Motín" (ya tan buñuelesca), el carnuzo  y la amputación en el Milagro de Miguel Pellicer, etc.[73]”...
  • Pesimismo 



[1] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:18
[2] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 19
[3] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 30
[4] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 37
[5] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 56
[6] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 68
[7] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 70
[8] Agustín Sánchez Vidal: Buñuel, Lorca, Dalí: El enigma sin fin. Pág.: 96
[9] Agustín Sánchez Vidal: Buñuel, Lorca, Dalí: El enigma sin fin. Pág.: 98
[10] J. Francisco Aranda: Luis Buñuel. Pág.:62
[11] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:16
[12] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:53
[13] Agustín Sánchez Vidal: Buñuel, Lorca, Dalí: El enigma sin fin. Pág.:110
[14] Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel (Cátedra). Pág.: 36
[15] Agustín Sánchez Vidal: El marco cultural español.(¿Buñuel! La mirada del siglo). Pág.: 47
[16] Agustín Sánchez Vidal: Juan Larrea y Luis Buñuel. Convergencias... Pág.: 123
[17] Víctor Fuentes : Los mundos de Buñuel. Pág.: 19
[18] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 25
[19] Agustín Sánchez Vidal: Buñuel, Lorca, Dalí: El enigma sin fin. Pág.: 101
[20] Víctor Fuentes: Buñuel: Cine y Literatura. Pág.: 20
[21] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:248
[22] Agustín Sánchez Vidal: Buñuel, Lorca, Dalí: El enigma sin fin. Pág.: 107
[23] Víctor Fuentes: Buñuel: Cine y Literatura. Pág.: 22
[24] Luis Buñuel: Obra literaria.  Pág.:250
[25] Isabel Castells: Tejedor de ensueños,..Luis Buñuel escritor. En: La página. Pág.: 9
[26] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 35
[27] Agustín Sánchez Vidal: Los expulsados del paraíso. Pág.: 22
[28] Agustín Sánchez Vidal: Los expulsados del paraíso. Pág.: 13
[29] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 34
[30] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:253
[31] Isabel Castells: Tejedor de ensueños,..Luis Buñuel escritor. En: La página. Pág.: 6
[32] Víctor Fuentes: Buñuel: Cine y Literatura. Pág.: 22
[33] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:253
[34] Agustín Sánchez Vidal: Buñuel, Lorca, Dalí: El enigma sin fin. Pág.:110
[35] Juan Cano Ballesta: Luis Buñuel: El joven cineasta y el mundo... En: Turia, nº 28-29. Pág.: 183
[36] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:254
[37] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:255
[38] Agustín Sánchez Vidal: Buñuel, Lorca, Dalí: El enigma sin fin. Pág.:112
[39] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:255
[40] Agustín Sánchez Vidal: Los expulsados del paraíso. Pág.: 36
[41] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:255
[42] Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel. (Ed. J.C.) Pág.: 157
[43] Agustín Sánchez Vidal: Buñuel, Lorca, Dalí: El enigma sin fin. Pág.: 257
[44] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:257
[45] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:257
[46] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:258
[47] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:259
[48] Agustín Sánchez Vidal: Buñuel, Lorca, Dalí: El enigma sin fin. Pág.: 113
[49] Luis Buñuel: Mi último suspiro.  Pág.:86
[50] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:21
[51] Agustín Sánchez Vidal: Buñuel, Lorca, Dalí: El enigma sin fin. Pág.: 90
[52] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:263
[53] Es 1929
[54] Agustín Sánchez Vidal: Tradiciones poéticas españolas en este fin de siglo V. Luis Buñuel. El cine, instrumento de poesís.nº 45, 1999.
[55] Luis Buñuel: Obra literaria. Págs. 265-6.
[56] Luis Buñuel: Obra literaria. Págs. 266
[57] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 51
[58] Luis Buñuel: Obra literaria. Págs. 268.
[59] Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel. (Ed. J.C.) Pág.: 188
[60] Juan Cano Ballesta: Luis Buñuel: El joven cineasta y el mundo... En: Turia, nº 28-29. Pág.: 178
[61] Luis Buñuel: Obra literaria. Págs. 270.
[62] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 64
[63] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 66
[64] Agustín Sánchez Vidal: Juan Larrea y Luis Buñuel. Convergencias... Pág.: 131
[65] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 51
[66] Antonio Monegal: Luis Buñuel de la literatura al cine. Pág.: 64
[67] Agustín Sánchez Vidal: Las bestias andaluzas. En: Dalí joven. Pág.: 280
[68] J. de la Colina y T Pérez Turrent: Entrevista con Luis Buñuel, Contracampo, n. 16, oct-nov. 1980 p. 37.
[69] Luis Buñuel: Mi último suspiro.  Pág.:116
[70] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:271
[71] Juan Cano Ballesta: Luis Buñuel: El joven cineasta y el mundo... En: Turia, nº 28-29. Pág.: 181
[72] Agustín Sánchez Vidal: Buñuel escritor En: Turia, nº 50. Pág.: 163
[73] Luis Buñuel: Obra literaria. Pág.:291

6 comentarios:

  1. Hola, ¿sabrían de qué manera puedo leer “Instrumentación”?
    Muchas gracias y enhorabuena por el trabajo en el blog.

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    1. Hola Laphney. Tienes en Internet varios sitios. Basta con que pongas Instrumentación Buñuel, como en este enlace: http://luisinmusica.blogspot.com.es/2009/03/instrumentacion-de-luis-bunuel.html

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    2. Me doy cuenta de algo: es “Orquestación” el poema que yo buscaba, no “Instrumentación”. ¿Se trata del mismo? Habla así de él en “Mi último suspiro”, dónde yo lo he conocido:
      “...También yo escribía poesías. La primera que me publicaron, en la revista “Ultra” (o quizá fuera en “Horizonte”) se titulaba “Orquestación”, y presentaba una treintena de instrumentos musicales (no son tantos, a juzgar por el link que me ha copiado arriba), con unas frases, unos versos, dedicados a cada uno de ellos. Gómez de la Serna me felicitó efusivamente. Claro está que debió de reconocer fácilmente en ella su influencia...”

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    3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    4. Es el mismo. Es un fallo de memoria

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